martes, 11 de agosto de 2009

- No soporta el dolor. Le divierte inventar que vive lejos, en un raro país. Cuando viaja en sueños lo hace sin mí. Cada vez que se aburre de andar da un salto mortal. Cuando el sol fatigado se dedica a manchar de rosa las macetas de mi balcón juega conmigo al gato y al ratón. Si le pido "quédate un poco más" se viste y se va. Cuanto más le doy ella menos me da. Por eso a veces tengo dudas, no será un tal Judas el que le enseñó a besar?